Jean Baudrillard | El complot del arte

Si en la pornografía circundante se ha perdido la ilusión del deseo, en el arte contemporáneo se ha perdido el deseo de ilusión. En el porno, nada deja más que desear. Después de la orgía y la liberación de todos los deseos, nos hemos trasladado a lo transexual, en el sentido de una transparencia del sexo, en signos e imágenes que borran todo el secreto y toda la ambigüedad. Transexual, en el sentido de que ya no tiene nada que ver con la ilusión del deseo, sino con la hiperrealidad de la imagen. Entonces, con el arte, que también ha perdido el deseo de ilusión, a favor de elevar todas las cosas a la banalidad estética, y que por lo tanto se ha convertido en transaestésico. Para el arte, la orgía de la modernidad consistía en la alegría de la deconstrucción del objeto y de la representación. Durante este período, la ilusión estética sigue siendo muy poderosa, como lo es la ilusión del deseo sexual. A la energía de la diferencia sexual, que atraviesa todas las figuras del deseo, corresp...